Nacida en Jerez en el año 1982, Sara Salado es una de estas artistas que lleva el cante en la sangre. A los tres años empezó a cantar en las fiestas del colegio y las de su barrio. Este arte le viene de familia, quien la apoyó, desde muy joven supo que la música era su destino y a los 15 años, empezó su carrera profesional en tablaos de su tierra.
Con mucho trabajo y mucho esfuerzo se está convirtiendo en una de las voces más representativas del flamenco. A lo largo de su carrera ha participado en innumerables proyectos y colaboraciones. En el 2008 entró en la fundación Cristina Heeren, para perfeccionar su voz. Durante esta época trabaja junto a maestros de la talla de Paco Taranto, José de la Tomasa o Calixto Sánchez.
Pero las influencias de Sara Salado son: Tomas Pavón, La Niña de los Peines, Chacón o El Cojo de Málaga entre otros. La cantaora se caracteriza por tener una voz con garra y poderío, además de un buen directo.
El próximo mes de diciembre podremos volver a disfrutar de su arte en directo. La primera cita será el 19 de Diciembre en el Teatro Alberquilla de El Saucejo. Y la segunda será el 19 de Diciembre en el Centro de Formación de El Pedroso; ambos dentro del ciclo flamenco de la diputación de Sevilla.